El pastel ruso con
chocolate.
Tenía que llevar algo a
un cumpleaños de compromiso y entré en Carrefour. Ni idea qué comprar: el cava no era el que
deseado, el champán inexistente, un rioja pensé que no pegaba en una merienda y
en fin, que no sabía que comprar. Una
mujer se apaña mejor para esas cosas, sus regalos siempre aciertan o al menos
no se notan, pero un Fonseca no puede comprar medio kg de jamón ibérico que es
lo que me apetecía. Y el cumpleaños era de una mujer. Bueno, me dije, el jamón
le gustará al marido…; pero no me hacía gracia complacer al marido; la que
estaba jamón era la esposa, y…la ilusión es que ella
abriera el paquetito y dijera : ummmmmm, que rico debe estar, y me diera un
besito en la mejilla. Y si lo que fuera el regalo tuviera merengue y quedara
una pizquita en mi piel y viniera la homenajeada con un pañolito y me dijera: agáchate
un pelín que no llego…Ay, ay, ay, que no sigo, Fonseca de los cojones – me dije
– agarra lo que encuentres y a casa. En fin que como había cola en la
charcutería no compré el jamón. Ya arto de paseos por el pasillo encontré algo
exótico que un poco de maña transformaría en una tarta admirable y única: el
pastel ruso, y lo compré. Y con chocolate por lo de la manchita en la mejilla y
el beso, que uno es de ideas fijas.
Pero en casa lo abrí, cargué la manga de
merengue y le hice al ruso una cenefa blanca festoneada primorosa. ¡Ea!, ya
está, pensé.
Para cerciorarme de mi acierto, que uno
debe documentarse para fardar en la fiesta, llamé a Valentina.
-
Oye, Valentina: ¿al pastel
ruso se le pone merengué?, o dime ¿qué le pongo para que no parezca que lo he
comprado en Carrefour?
-
Al pastel ruso no se le pone
nada. Como mucho, acompáñalo con un mayordomo uniformado de rojo y que tenga un
buen bigote blanco…
-
¿Dónde puedo comprar uno; un
mayordomo bigotudo, inquirí.
-
Pues en Rusia.
-
Coño, Valentina, me lo pones difícil
-
Ja,ja,ja , y colgó.
En fin, que me planté en el cumpleaños
con el pastel en merengado y ya está.
Ingredientes:
Pastel ruso del Carrefour.
Merengue.
Advertencias
Intenta llegar tarde al cumpleaños para
que la gente se sacie antes de lo que sea, pues el pastel ruso está tan rico que la gente
se lo come en un pis pas, y la dueña de la casa ni lo prueba, ni te da el beso,
ni queda merengue en tu mejilla.
Otro
si digo :
El merengue se quedó en la bandeja. El
pastel ruso se come solo, salvo que lo acompañes con el mayordomo que insinuó Valentina; ah, y advierto: a mí los
mayordomos no me gustan ni con bigote.