Querido Fonseca: no sé si mis recetas son apropiadas para este
blog pues están pensadas para hacerlas a cuatro manos y, si acaso hubiera o
hubiese soledades que sean dos danzando muy juntas alrededor de los fogones.
De todos modos, por si la quieres publicar ahí te va una de las mías.
De todos modos, por si la quieres publicar ahí te va una de las mías.
Querida cocinera: este es un blog culinario del sentimiento. Ahí
está su enjundia, ahí está su gracia, y ahí estás tú. No quiero quitar ni poner
una coma; no quiero alterar ni siquiera un instante; me siento mojado en el
charco y en la vida, y tus almendras garrapiñadas son un bálsamo de Fierabrás
para mis males. No sé si podré agradecerte alguna vez esta receta, pero ten por
seguro que cuando dance mi soledad junto al fuego se hará humo y subirá a mis
ojos con la dulzura con que tú escribes. Gracias, amiga mía, por tú receta.
Gracias, Pilar, por existir.
Almendras garrapiñadas
Lo primero será localizar un almendro, a ser posible sin dueño y sin Eloisa... los que viváis en una ciudad podréis comprar las almendras en los campos de las ciudades, (el hipermercado) pero que sepáis, que las almendras no crecen en esas grandes superficies.
Nosotros iremos a recogerlas del árbol, como está mandado, con las katiuskas y el impermeable, que andan las nubes rondando... pisaremos todos los charcos que encontremos a nuestro paso, (nos colocamos frente a frente en el lugar más profundo del charco, nos cogemos de las manos, una... dos..., y a la de tres saltamos) probablemente haya pérdida de equilibrio, abrazo acogedor... etc. Esto es aconsejable hacerlo de regreso a casa con el cesto lleno de almendras, o corremos el riesgo de tener que comprarlas en el Mercadona.
Una vez en casa y con las almendras escoscadas, (palabra aragonesa) procedemos a golpear las almendras con un martillo, sería aconsejable llevar a cabo esta operación en el jardín, eso si la lluvia lo permite, también se aconseja tener cuidado con los dedos, hay que golpear la almendra, únicamente la almendra... y les quitamos la cáscara, en este proceso se suelen enredar las manos,
-¿era tuya, o era mía?
-es mi mano
- no decía la mano, digo la almendra
-¡Ah! la almendra es mía
Antes de tener todas las almendras limpitas, es más que probable que enredemos intenciones, y ya no creo que sea tan aconsejable realizar esta tarea en el jardín.
Bueno; y una vez hemos logrado terminar esta fase, pasamos al fuego
Ingredientes:
Lo primero será localizar un almendro, a ser posible sin dueño y sin Eloisa... los que viváis en una ciudad podréis comprar las almendras en los campos de las ciudades, (el hipermercado) pero que sepáis, que las almendras no crecen en esas grandes superficies.
Nosotros iremos a recogerlas del árbol, como está mandado, con las katiuskas y el impermeable, que andan las nubes rondando... pisaremos todos los charcos que encontremos a nuestro paso, (nos colocamos frente a frente en el lugar más profundo del charco, nos cogemos de las manos, una... dos..., y a la de tres saltamos) probablemente haya pérdida de equilibrio, abrazo acogedor... etc. Esto es aconsejable hacerlo de regreso a casa con el cesto lleno de almendras, o corremos el riesgo de tener que comprarlas en el Mercadona.
Una vez en casa y con las almendras escoscadas, (palabra aragonesa) procedemos a golpear las almendras con un martillo, sería aconsejable llevar a cabo esta operación en el jardín, eso si la lluvia lo permite, también se aconseja tener cuidado con los dedos, hay que golpear la almendra, únicamente la almendra... y les quitamos la cáscara, en este proceso se suelen enredar las manos,
-¿era tuya, o era mía?
-es mi mano
- no decía la mano, digo la almendra
-¡Ah! la almendra es mía
Antes de tener todas las almendras limpitas, es más que probable que enredemos intenciones, y ya no creo que sea tan aconsejable realizar esta tarea en el jardín.
Bueno; y una vez hemos logrado terminar esta fase, pasamos al fuego
Ingredientes:
100 gramos de almendras
100 gramos de azúcar
100 cc de agua
Se coloca una olla bajita en el fogón, fuego medio/alto, se echa el agua, después el azúcar y por último las almendras... Con una cuchara de madera removemos todo despacito, importante, te colocas detrás de mí, una mano rodea mi cintura, la otra sujeta la cuchara y remueve; mis manos deberán estar sobre las tuyas, derecha sobre la derecha; izquierda sobre la izquierda... y tu aliento en mi nuca, y un susurro en el aire.
Lo más delicado de las almendras garrapiñadas es pillares el punto en el que hay que retirarlas del fuego, y estoy segura de que esta receta hecha a cuatro manos no sale jamás, pero no os preocupéis, no tiene importancia pues si se pasa el punto del garrapiñado, llega al punto de turrón, así que al llegar a este punto... ¡Buen turrón! Que ya, casi, es Navidad.
100 gramos de azúcar
100 cc de agua
Se coloca una olla bajita en el fogón, fuego medio/alto, se echa el agua, después el azúcar y por último las almendras... Con una cuchara de madera removemos todo despacito, importante, te colocas detrás de mí, una mano rodea mi cintura, la otra sujeta la cuchara y remueve; mis manos deberán estar sobre las tuyas, derecha sobre la derecha; izquierda sobre la izquierda... y tu aliento en mi nuca, y un susurro en el aire.
Lo más delicado de las almendras garrapiñadas es pillares el punto en el que hay que retirarlas del fuego, y estoy segura de que esta receta hecha a cuatro manos no sale jamás, pero no os preocupéis, no tiene importancia pues si se pasa el punto del garrapiñado, llega al punto de turrón, así que al llegar a este punto... ¡Buen turrón! Que ya, casi, es Navidad.