Precisiones a los filetes
de pavo con cebolla y el guiso de croquetas.
-
Lo siento
muchacho, pero la nevera está vacía y tu eres pavo y …¿lo entiendes?; además
que sepas que me caes bien con esa cara de progre con el moco un tanto ladeado
a la izquierda…; si lo tuvieras ladeado a la derecha me caerías peor, mira.
Pero no: pareces un intelectual calvete
y todo.
Esto antes del trasiego
de la mierda y de la sangre y de los platos rotos. Después del episodio he de
reconocer que mi amigo el pavo me caía peor. Además, le dije, ahí tienes a Tobi
que está expectante (en efecto: Tobi estaba en la puerta de la cocina con los
ojos brillantes como el azabache …), y total, ocho o diez años viviré con Tobi,
si vivo y vive él, y ocho o diez minutos que pasaré contigo y ante la
inmensidad de los millones de años del universo… qué más da unos minutitos más
que menos. También está la cosa del orgullo fonsequil. Es más complicado de
entender pero … ¿tú que pensarías si llamo a Carmen o Alcaina su marido y les
mando que te corten el pescuezo? Te parece bien que pensara mi gente que no
sirvo ni para matar un pavo…; no, no esto lo haremos te parezca bien o no te lo
parezca…
- El pavo respondió sin inmutarse: glu,glu,glu. ( creo que no se enteró de lo que iba el asunto)
Viendo que la perorata al
pavo se hacía larga y un tanto absurda me quedé callado y Tobi ladró
impaciente. Tobi calla, coño, espeté: no seas insensible al dolor ajeno, y el
perro se calmó; se calmó entonces, pero cuando el chorro de sangre del pescuezo
del pavo me llegó a la camisa, Tobi no aguantó más y saltó hacia nosotros.
Todavía no he averiguado si para defenderme a mí o para comerse al pavo. Lo
cierto es que al levantarme a coger el delantal se agarró a él con la boca y no
lo soltó hasta que el pavo las guiñó. Investigaré otro día estos pormenores.
En otro comentario me han
dicho que olvidé cruzarle las alas al ave antes de meterle mano. Que de esa
forma se elude el aleteo y no hubiera sido necesario tenerlo abrazado tanto
tiempo. Esta precisión es, desde luego, pertinente; pero pienso que está mal
escrita pues al asociar el “meterle mano” con el “tenerlo abrazado” me quedado
un tanto confuso. No, no, no: por ahí no
van los tiros.
Finalmente apuntar que
Caritas no se quedó con el ave muerta a escobazos; algún requisito sanitario
impidió que lo guisaran, así que al día siguiente ordené a Carmen que lo
desplumaran y se aprovechara como Dios manda. Carmen me hizo unas maravillosas
croquetas de buche. Pero claro, esa es ya una receta de Carmen que no puedo
publicar sin su permiso. Si me lo da, os prometo hacerlo llegar a UN FONSECA EN
LA COCINA pues estaban riquísimas.
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