Gachas solitarias
Las quise hacer de ti.
Endulzarlas con tus labios. Hacerlas de
postre con canela y miel de caña. Tomarlas en la alfombra del salón, junto a la
chimenea.
Pero no; llegaste como
las olas a expandirte en espuma sobre mi piel; a besar mis ansias y a marcharte
de nuevo hacia tu mar. ¿inyectada en rencor?... Dios no lo quiera; pero eso sí,
arrastraste mi alma al rompeolas y allí di vueltas como un trompo. De esa forma
me salieron gachas manchegas o amanchegadas: que las comí una vez en un hostal
de Manzanares. Me han salido saladas, con más enjundia, con más soledad de las
que pensaba hacer a tu lado.
Me las he comido en la
cocina mientras encendía las lamparitas de todos los santos. Una lamparita para
mi madre, una cucharada de gachas para mí; una lamparita para mi padre…,una
cucharada para mí. Una lamparita para mi abuelo Pepe… dos cucharadas de gachas
para mí: la mía por mía, y la suya que me la hubiera dado. La ultima lamparita
para ti… No, que te has marchado y no estás muerta. ¿Para mí? ¿una lámpara de
muerto para mí?...bueno Félix vale, me digo a mí mismo; pero me como tres cucharadas de gachas, que
el muerto al hoyo y el vivo a lo que quede de gachas. Y así ha sido.
Modus faciendi
Hacemos un sofrito con ajos cortados por la mitad hasta que estén
dorados y unos trozo de jamón con tocinito. No digo beicon porque no se si se
escribe bacon o qué, y no me apetece mirar si esta en el Diccionario de la
Lengua. Añadimos al sofrito unos trocitos de pan cortado en dados.
Añadimos harina, pimentón y
agua hirviendo hasta puré espeso. Finalmente añadimos cúrcuma. Se mueve. Si
sale demasiado espeso se puede aclarar con leche.
Se le añaden picatostes al
servir.
Advertencias
Si las comes solo sin
nadie, pues bien. Si hay alguien, mejor no las hagas, no salieron muy buenas.
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