Puré de calabacinos
Fui a la huerta y corté
tres hermosísimos calabacines. Largos de medio metro, recios como un cuerno de
toro, verdes como una rana, arqueados como una media luna de agosto. Bueno,
pues nada: que llenaron el frigorífico y había que hacer algo y me decidí por
el puré. Ha sido el primer puré de mi vida: el puré de calabacines.
Como no tenía ni idea, miré
en el internet y… purés hay miles. Uno de ellos dice así:
Siempre habíamos preparado el puré de calabacín de la forma más sencilla, cociendo los calabacines troceados con patatas y cebolla. Después triturarlos con un chorrito de aceite de oliva y unos quesitos y sazonado al gusto. A nosotros nos gusta, pero hay otras formas de elaborarlo, como el que nos sirvieron el otro día, algo más sabroso por el sofrito pero menos espeso.
Los ingredientes
3 calabacines grandes, 2 dientes de ajo, 1 cebolla tierna, 4 quesitos, ¼ de litro de agua, 4 rebanadas de pan seco, aceite de oliva y sal.
La preparación
Lava los calabacines y corta la mitad de uno en rodajas para decorar el plato. El resto córtalo en daditos. Pela y pica la cebolla tierna en rodajas y pela y pica fino el ajo.
En una cazuela con un poco de aceite sofría la cebolla y los ajos a fuego medio, agrega a continuación los calabacines y deja sofreír durante 10 minutos.
Pasado este tiempo agrega el agua y sal al gusto. Deja cocer unos 10 minutos más. Retira la cazuela del fuego y añade los quesitos para triturar con la batidora y dejar una crema fina.
Corta las rebanadas de pan en dados y fríelos en una sartén con un poco de aceite y sin dejar de remover. Sirve el puré de calabacín en los platos, decora con las rodajas que reservaste, los picatostes y espolvorea con un poco de sal Maldon y orégano.
La degustación
Más que un puré es una crema y más sabrosa estará si le añades unas tiras de jamón como hemos hecho nosotros. ¡Que aproveche
La verdad es que la
receta es fácil y poco más tengo que añadir culinariamente. Yo no puse rodajas
de calabacín de adorno, ni picatostes tampoco,
ni queso que no tenía pero… por lo demás lo puse todo y salió no solo
comestible, sino francamente bueno. Eso sí, como Fonseca solitario en la cocina
tengo que dar algunas recomendaciones digamos… de uso.
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Primera
recomendación: no cortes los calabacines en daditos; mejor tamaño de paquete de
tabaco. En realidad da igual que todo se hace una pasta y no llegas así al
cabreo de estar diez minutos triturando el calabacín de turno.
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Segunda
recomendación: Te sale mucho puré, más
del que te puedes comer, así que tienes que congelar. Para congelar divide el
puré en raciones y congela por separado. Yo congelé la media olla entera y…
pues que eso: que una vez descongelada estaba en las mismas, que era mucho y
tuve que tirar el condumio.
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Tercera
recomendación: cuando comas puré de calabacín no le pongas unas tiras de jamón;
no. Pon un platito de jamón ibérico al lado del plato de puré y acompasa cada
cucharada de calabacín con un una loncha de jamón. Tomate con el puré y el jamón un
Protos cosecha. Esta tercera recomendación es importante para no ponerte
triste.
Luego, cuando friegues
los platos, solázate con el puré que se va por el tragadero y… echa una
lagrimita de despedida al gustillo maravilloso que conserva – si no lo has
relamido – el plato de jamón.
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