miércoles, 1 de agosto de 2012

Porra antequerana agazpachada


Porra antequerana agazpachada o gazpacho catalán aporrado ( que no aporreado).



Agazpachar no existe como verbo en mi diccionario. Así que la porra agazpachada es no solo una invención culinaria, sino también semántica. Una porra agazpachada es una porra aguada…, pero la verdad no es lo mismo hacer un gazpacho que agazpachar una porra; y no es lo mismo por sentimiento. Si estás solo y te queda en la nevera un resto de salmorejo o porra antequerana, pues te la comes,  o en todo caso la adornas con un poquito de huevo duro o unos trocitos de jamón o de pepino, y así no te deprimes; pero si llega alguien a eso de las nueve de la tarde, y no tienes que ponerle: ni unas papas fritas, ni unas berenjenas rebozadas, ni unos pistachos que no estén rancios, ni unos triángulos de queso, ni nada de nada; y si el visitante o la visitante ( y esto es lo grave, que sea hembra ), aguantan los minutos y la hora de la cena se aproxima, pues eso: que viene muy bien agazpachar una porra.
Eso me ocurrió a mi cuando vino ella. Estaba preciosa con su blusa blanca y su escote moreno. No sé lo que digo: la blusa no estaba sobre el escote, estaba sobre los hombros y bordeando el cuello, y marcando las tetas en un sujetador sin forro, y cerniéndose a la cintura y rematando bajo un pantalón tejano prieto y deseoso. Lo del escote era lo que no tapaba, es decir sobre lo que no estaba, y uno daba gracias a Dios de que hubiera un botón desabrochado. Estaba pues para comérsela. La chica, la chica es lo que estaba para comérsela, aunque yo, recordé de inmediato, no tenia en la despensa más que telarañas, y en el frigorífico no quedaban más que restos y la luz. Bueno, quedaba una botella de cava del último evento achampanado, unos cubitos de hielo y una loncha de jamón. De los restos, un platito de porra antequerana muy gustosa que comí al medio día.

-          Quédate a cenar, le dije. En la terraza, con la Sierra de Cazorla delante, se está divinamente. Allí me cuentas lo que te trae.

-          Tengo un poco de prisa, pero si me das una exquisitez…

-           Yo te doy a ti … lo que me pidas

-          ¿Cómo?

-          Que tengo ahí cositas y soy como el rey Midas

-          ¡Ah!, dijo la moza sin saber muy bien a qué venía lo del rey Midas y sin darse cuenta del pareado con pidas para disimular.

-          Te haré un gazpacho catalán.

-          ¿catalán?

-          Si, sí; catalán de la Segriá más pura, de Torres o de Alcarrás, tercié recordando otros tiempos y otras circunstancias.

-          Pues bueno, si no tardas..

Y ante tales perspectivas que iba yo a tardar. En un santiamén hice la porra agazpachada de la Segriá, partiendo de un salmorejo antequerano.
 

Ingredientes y utensilios.-

-     Sobras de al medio día de porra antequeran
-      Agua muy fría
-          Una cuchara de palo.
-          Picatostes
-          Cubitos de hielo
-          Una botella de cava, preferentemente brut natura.
-          Cuatro copas de cava
-          Una bandeja de plata.
-          Servilletas de hilo.
-          Un poco de cara dura.


Modus faciendi:

Se añade poco a poco el agua fría a la porra antequerana procurando no aplastar los trocitos de jamón o huevo que quedaran en las sobras. Se va moviendo con la cuchara de palo hasta consistencia apropiada.
Se golpea con la citada cuchara ( limpiada después del meneo de la porra) dulcemente el poyo de la cocina para que la invitada – que permanece en la terraza – perciba ruidos culinarios propios de una receta de altura.

Se añaden los cubitos de hielo.
Se presenta el gazpacho conseguido en jarra de cristal colocada en el centro de la bandeja de plata.

Se añaden los picatostes en el momento de sacar el condumio a la terraza para que no se pongan pochos si se mojan en demasía.

Forma de tomarse la porra agazpachada:


Se llenan las cuatro copas; dos de cava y dos de gazpacho. La chica debe coger el champán que cuidadosamente has colocado a tu lado en el velador. Tú coges el gazpacho y dices…

-          Esto va mal. El protocolo dice que el hombre pruebe primero el cava, y la mujer el gazpacho catalán.

De esa forma, y con tan sutil y simple estratagema, habrán de cruzarse las manos con las copas respectivas, y rozarse los brazos y acercarse los labios para beber de las copas entrelazadas … Luego, Dios dirá; claro que lo que pase excede a una receta de cocina… ¿no creen?. Sinceramente, yo he hecho esta receta de la porra agazpachada en alguna ocasión, y debo reconocer que no siempre funciona. ¡Qué se le va a hacer!. Eso sí: el gazpacho sale fresquito.


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